Las detenciones de inmigrantes en Estados Unidos alcanzaron uno de sus niveles más altos del año, según cifras oficiales divulgadas esta semana. Las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han incrementado la preocupación entre millones de familias latinoamericanas que viven en el país.
De acuerdo con los datos publicados, durante junio fueron arrestados más de 43.000 migrantes en diferentes estados, una cifra que refleja el endurecimiento de las políticas migratorias implementadas por el gobierno estadounidense.
Las redadas se han concentrado principalmente en ciudades con una importante presencia de comunidades hispanas, incluyendo Los Ángeles, Houston, Miami, Chicago y Nueva York, donde organizaciones comunitarias reportan un creciente clima de temor.
Diversos grupos defensores de los derechos de los inmigrantes aseguran que muchas personas han dejado de asistir al trabajo, llevar a sus hijos a la escuela o acudir a consultas médicas por miedo a ser detenidas.
Mientras tanto, gobiernos de varios países latinoamericanos continúan solicitando garantías para proteger los derechos de sus ciudadanos y mantener abiertos los canales diplomáticos con Washington.
La situación mantiene abierto el debate sobre el futuro de la política migratoria estadounidense y su impacto sobre millones de latinos que contribuyen diariamente a la economía del país.
Fuente: El País América y TeleSUR.














