Por Ulysses Maldonado
Una grave crisis operativa en el Reino Unido marcada por la escasez de personal, retrasos en docenas de entregas y crisis en los códigos postales es la fuerte crítica del sindicato de trabajadores.
La adquisición de Royal Mail, cuyos orígenes se remontan a más de 500 años, por parte de Daniel Kretinsky —anunciada en mayo de 2024 por 3,600 millones de libras (4,700 millones de dólares)— se completó en 2025.
La operación había generado polémica en la clase política británica, preocupada por mantener en el país la sede y el arraigo de esta empresa, privatizada en 2013.
El operador postal británico Royal Mail anunció recientemente la supresión de hasta 2.500 puestos de trabajo.
Segun informacion,el plan de la empresa, sigue sujeto a consultas con los sindicatos, y prevé «reducir el número de puestos en la sede central y en las funciones de apoyo en hasta 2.500 para finales de 2027, lo que representa menos del 2% de los más de 131.000 empleados.
Éxodo de personal (DM26) El sindicato de trabajadores postales (CWU) denuncia que cerca de 400 empleados renuncian cada semana desde la implementación del nuevo sistema de reestructuración de rutas conocido como DM26. Antes de este cambio, la cifra rondaba las 330 salidas semanales.
Retrasos y avisos de colapso: El sindicato advierte que el servicio está «al borde del colapso» y ha solicitado una cumbre de emergencia al Gobierno y a la dirección ante el temor de una pesadilla logística de cara a la época navideña. Se han reportado retrasos significativos en decenas de zonas y códigos postales en el país (como Bristol, Oxford o Basingstoke).
Defensa de la empresa: Por su parte, Royal Mail argumenta que el nuevo modelo ya está desplegado en cerca del 90% de sus 1.200 oficinas de entrega, asegurando que se entrega a tiempo al 95% de las direcciones cada día (frente al 88% previo) y anunciando la contratación de 22.000 trabajadores temporales para la campaña de Navidad.
Multas y propiedad: La compañía fue multada recientemente por el regulador Ofcom debido a fallos en el cumplimiento de los plazos de entrega. Además, su matriz (International Distribution Services) fue adquirida el año pasado por el grupo del magnate checo Daniel Křetínský
Royal Mail está perdiendo alrededor de 400 empleados postales cada semana tras la implementación de un nuevo sistema de reparto, según el sindicato de trabajadores del sector.
El sindicato Communication Workers Union (CWU), tras advertir que la empresa se encuentra «al borde del colapso», ha solicitado una reunión urgente con el Gobierno para abordar su futuro.
Según el CWU, la compañía ya pierde mas de 330 empleados postales a la semana —de una plantilla total de 83 000 trabajadores— antes de poner en marcha el DM26, una iniciativa diseñada para reorganizar las rutas y mejorar la eficiencia en el reparto.
El secretario general del CWU, Dave Ward, declaró: «Pedimos la celebración de una cumbre entre las partes interesadas y el Gobierno para abordar la bomba de relojería que representa Royal Mail.
Según lo manifestó The Communication Workers Union a menos que Royal Mail afronte su crisis de contratación y retención —provocada por ella misma—, se encontrará al borde del colapso.
Igualmente,sostiene que el nuevo sistema no está funcionando en cientos de oficinas; por su parte, el programa «BBC Your Voice» ha recogido testimonios de empleados que advierten sobre que en la temporada de navidad «será de pesadilla» ante el aumento en el volumen de paquetes.
Royal Mail señala que estas reformas forman parte de su plan para ofrecer un servicio más «eficiente y financieramente sostenible».
Durante el último año, hemos estado en contacto con más de 30 trabajadores postales de las cuatro naciones del Reino Unido a medida que se incorporaban al sistema DM26.
Dicho sistema establece que el correo de segunda clase solo se entregue en días alternos, mientras que, en teoría, garantiza la entrega diaria del correo de primera clase y de los paquetes; para ello, organiza a los trabajadores en grupos de tres y modifica los recorridos de reparto.
El sistema de correos de Royal Mail necesita urgentemente una visión empresarial que garantice un trabajo digno para sus empleados y un servicio de calidad para los consumidores y las comunidades.
Royal Mail lleva más de una década en un declive estructural; la incapacidad constante para ofrecer un servicio de calidad está acabando con la marca, desmoralizando a la plantilla y decepcionando a las comunidades a las que los trabajadores postales se enorgullecen de servir».
«En esta etapa, no importa qué modelo de prestación se adopte. A menos que la empresa afronte la crisis de contratación y retención que ella misma ha provocado, se encontrará al borde del colapso.
Durante años, hemos visto comisiones especiales, promesas de planes de mejora dotados con 500 millones de libras, una amplia gama de acuerdos y advertencias por parte de Ofcom para que se produzcan mejoras».
La empresa también se ha enfrentado a años de críticas por parte de políticos y del público debido a la lentitud en la entrega de cartas; una situación que ha persistido tras la implementación del nuevo sistema.
El organismo regulador Ofcom ha multado a Royal Mail con más de 37 millones de libras en los últimos tres años por no cumplir con los objetivos de entrega.
Fuentes:
https://www.bbc.co.uk/news/articles/cm5ynp0vz3p7o



















