El Gobierno de Estados Unidos mantiene conversaciones con Uruguay para ampliar los acuerdos de deportación de migrantes latinoamericanos, principalmente ciudadanos cubanos que no pueden ser enviados directamente a su país de origen.
Las negociaciones forman parte de la estrategia migratoria impulsada por Washington para encontrar países receptores de personas cuya expulsión presenta dificultades diplomáticas o legales.
De acuerdo con los reportes conocidos hasta ahora, Montevideo estudia las condiciones jurídicas y humanitarias antes de tomar una decisión definitiva sobre el eventual acuerdo.
La posibilidad de utilizar a Uruguay como país receptor ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, que advierten sobre la necesidad de garantizar el debido proceso.
Expertos en derecho internacional recuerdan que cualquier traslado debe respetar los convenios internacionales de protección a refugiados y solicitantes de asilo.
Para miles de familias latinoamericanas, la noticia aumenta la incertidumbre sobre el futuro de quienes permanecen en procesos migratorios dentro de Estados Unidos.
Autoridades estadounidenses sostienen que estas negociaciones buscan hacer más eficiente la ejecución de órdenes de deportación que actualmente enfrentan obstáculos diplomáticos.
En Uruguay, diferentes sectores políticos han pedido transparencia sobre el contenido de las conversaciones antes de adoptar una decisión oficial.
Por ahora no existe un acuerdo firmado, pero las negociaciones continúan y podrían influir en la política migratoria regional durante los próximos meses.
Fuente: Prensa Latina















