El debate sobre la inmigración está ganando fuerza en Francia de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Varias figuras del centro político han comenzado a plantear medidas más estrictas para controlar la llegada y permanencia de extranjeros en el país.
Entre las propuestas destaca la idea de reforzar los controles dentro del espacio Schengen y limitar la posibilidad de que los países europeos realicen regularizaciones amplias de inmigrantes en situación irregular.
El ex primer ministro Édouard Philippe ha defendido incluso la creación de un mecanismo que ha denominado un “cerrojo Schengen”, con el objetivo de impedir que las decisiones migratorias de un país tengan consecuencias sobre el resto del bloque europeo.Otro ex primer ministro, Gabriel Attal, también ha reclamado cambios importantes en la política migratoria y ha cuestionado la capacidad de los gobiernos franceses anteriores para controlar la inmigración.
El endurecimiento del discurso ocurre mientras los partidos tradicionales intentan evitar que la derecha radical gane todavía más terreno. La inmigración se ha convertido nuevamente en uno de los temas centrales de la competencia política francesa.Algunas de las propuestas planteadas podrían generar un fuerte debate jurídico, ya que determinadas modificaciones tendrían que ser compatibles tanto con la Constitución francesa como con las normas europeas y los tratados internacionales.
Para las comunidades latinoamericanas, el debate resulta especialmente relevante porque cualquier modificación de las políticas de residencia, regularización, asilo o controles migratorios puede afectar a extranjeros que buscan establecerse legalmente en Francia.
Analistas consideran que el giro hacia posiciones más restrictivas refleja una tendencia que se está extendiendo por diferentes países europeos, donde los partidos tradicionales están endureciendo sus discursos migratorios ante el crecimiento electoral de fuerzas de derecha y extrema derecha.La discusión continuará durante los próximos meses y podría convertirse en uno de los principales temas de las elecciones presidenciales francesas de 2027.
Fuente: Le Monde.















