Países Bajos, Polonia, España y Suecia pidieron a la Unión Europea volver a discutir la posibilidad de utilizar los activos del Banco Central de Rusia que permanecen congelados en Europa para ayudar financieramente a Ucrania.
Los cuatro gobiernos consideran que el préstamo europeo de 90.000 millones de euros previsto para Ucrania durante 2026 y 2027 podría no ser suficiente.
La propuesta apunta a unos 210.000 millones de euros en activos rusos congelados. Una gran parte de estos fondos se encuentra en Bélgica, a través de Euroclear.
El plan enfrenta importantes obstáculos legales y financieros. Bélgica ha expresado preocupación por las posibles responsabilidades que asumiría si los fondos fueran utilizados.
El debate podría regresar a la agenda de los ministros de Exteriores europeos durante una reunión prevista para comienzos de septiembre.
Los defensores de la propuesta consideran que utilizar estos recursos ahora permitiría fortalecer la capacidad de Ucrania para afrontar la guerra y reducir la presión sobre los presupuestos europeos.
El asunto también genera preocupación en otros países europeos porque podría establecer un precedente sobre cómo pueden utilizarse los activos de un Estado extranjero sancionado.
Para los latinoamericanos residentes en Europa, el tema es relevante porque cualquier aumento del gasto europeo en defensa y ayuda exterior puede terminar influyendo en las prioridades presupuestarias de los gobiernos y en las economías nacionales.
Fuente: Reuters – EU countries seek renewed debate over frozen Russian assets














