En 2013, gracias a los buenos oficios de mi amigo Leo Pareja y del popular John Morales “el Flaco” (actor y empresario), pude conocer y entrevistar a Piero.
Desde niño me gustaba su música: letras sencillas, pero poéticas; melodías pegajosas y una manera magistral de tocar la guitarra. Cuando pienso en los grandes cantautores del siglo XX, pienso en Piero. Un hombre auténtico como su música; profundo, con una inteligencia emocional que lo ayudó a conquistar toda Latinoamérica.
Ese día me contó la historia de su famosa canción Mi viejo. La letra la escribió José Tcherkaski y Piero le puso la música y la voz que la harían inolvidable.
Pero a su padre no le hizo mucha gracia. No se sentía viejo cuando salió la canción, en 1969. Al parecer, entre sonrisas, le dijo: «¿Viejo? ¡La madre que te parió!».
Mi canción favorita de Piero no es Mi viejo. Es De vez en cuando viene bien dormir: una canción de letra sencilla que habla más de vivir que de dormir.
“Si uno solo sabe dormir,solo le queda soñar o morir.La verdad es que cuesta reír,pero, en fin,haciendo un esfuerzose puede vivir.
Y luego esa frase que vuelve, como un consejo y como un consuelo:
De vez en cuando viene bien dormir, viene bien.De vez en cuando viene bien dormir, viene bien.
El otro día me fui a caminary una pareja se puso a gritar.Yo les decía: «No hay que pelear».Pero, en fin, haciendo un esfuerzo,se puede vivir.
”Hoy Piero duerme en la eternidad. Sus canciones, en cambio, seguirán despiertas, acompañándonos para siempre.
Gracias, maestro Piero, por tu música y tu poesía.
Juan Carlos Bejarano
Fotos; Leo Pareja.


















