Alemania y Finlandia se encuentran entre los países europeos que han comenzado a reactivar los traslados de determinados solicitantes de asilo hacia otros Estados miembros, en una señal de que el sistema europeo de responsabilidad migratoria está entrando en una nueva etapa. La medida forma parte de un proceso más amplio de aplicación de las nuevas políticas de migración y asilo de la Unión Europea.
El objetivo de estos procedimientos es determinar qué país debe hacerse responsable de estudiar una solicitud de protección internacional. Bajo las reglas europeas, una persona puede ser trasladada al Estado miembro considerado responsable de su expediente cuando se cumplen las condiciones establecidas por la legislación comunitaria.
La reactivación de estos movimientos representa un cambio importante después de un periodo en el que varios países habían limitado o suspendido determinados traslados debido a dificultades administrativas, condiciones de recepción y decisiones judiciales. Ahora, algunos gobiernos están intentando recuperar estos mecanismos para evitar que una misma persona pueda presentar sucesivas solicitudes en diferentes países.
Alemania tiene especial interés en que el sistema funcione de manera más eficiente. El país continúa siendo uno de los principales destinos europeos para personas que buscan protección internacional y ha defendido una mayor responsabilidad compartida entre los Estados miembros.
Para Finlandia, el asunto también adquiere importancia debido a su posición en la frontera exterior de la Unión Europea. El Gobierno ha endurecido durante los últimos años sus políticas de control fronterizo y busca una mayor coordinación europea frente a los movimientos migratorios.
La Unión Europea está implementando además el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, que pretende establecer procedimientos más uniformes para los solicitantes y repartir de manera más equilibrada la responsabilidad entre los Estados miembros. El Consejo de la UE señala que las nuevas normas buscan mejorar la solidaridad entre los países que reciben un mayor número de llegadas.
Los cambios también son importantes para los latinoamericanos que viven en Europa. Aunque la mayoría de los ciudadanos latinoamericanos se desplazan por vías laborales, familiares, educativas o de residencia y no mediante procedimientos de asilo, cualquier modificación del sistema migratorio europeo puede terminar influyendo en los controles, requisitos y procedimientos aplicados a ciudadanos de terceros países.
La nueva política europea apunta hacia un sistema con controles más coordinados y procedimientos de asilo más rápidos. Al mismo tiempo, Bruselas pretende mantener mecanismos para garantizar que las personas que necesitan protección internacional puedan acceder al procedimiento correspondiente.
Para las comunidades latinas en Europa, el mensaje es claro: las reglas migratorias están cambiando en prácticamente todo el continente. Por eso, quienes tengan previsto viajar, solicitar residencia, cambiar de país o regularizar su situación deben consultar siempre las normas oficiales del país donde se encuentren y evitar basarse únicamente en información difundida en redes sociales.
Fuente: Consejo de la Unión Europea y medios europeos especializados en migración.














