El número de migrantes y refugiados que han llegado por mar a Europa durante 2026 ha disminuido considerablemente frente al año pasado, pero las rutas marítimas se han vuelto más mortales. Según nuevos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), cerca de 60.000 personas han llegado a Europa por vía marítima hasta el 15 de septiembre, un 39 % menos que las 98.040 registradas durante el mismo periodo de 2025.
A pesar de esta reducción, al menos 2.292 personas han muerto o desaparecido mientras intentaban realizar la travesía hacia Europa en lo que va de 2026. La cifra supera las 1.999 muertes o desapariciones registradas durante el mismo periodo del año pasado. La OIM advierte que el número real podría ser mayor debido a los naufragios que nunca llegan a ser registrados.
Las rutas del Mediterráneo y del Atlántico continúan entre las más peligrosas del mundo para quienes intentan llegar al continente. Muchos de los viajes se realizan en embarcaciones pequeñas, sobrecargadas y que no reúnen condiciones adecuadas para una navegación prolongada. La OIM señala que una parte importante de estas travesías parte de las costas de Libia.
Uno de los cambios más importantes se registra en la ruta del Mediterráneo central hacia Italia. Las llegadas disminuyeron 55 %, pasando de 48.231 en el periodo comparable de 2025 a 21.393 en 2026. Sin embargo, las muertes y desapariciones aumentaron de 844 a 996 personas.
La situación también cambió en la ruta del Mediterráneo oriental. Grecia recibió 20.428 llegadas, frente a 25.427 en el mismo periodo del año anterior, pero las muertes aumentaron de 284 a 417. El incremento se produce mientras algunas personas utilizan rutas marítimas consideradas más peligrosas para intentar alcanzar territorio europeo.
España también registra una reducción de las llegadas marítimas. De acuerdo con la OIM, las rutas del Atlántico y del Mediterráneo occidental contabilizaron 16.794 llegadas, frente a 22.855 durante el periodo comparable de 2025. Sin embargo, las muertes asociadas a estas rutas continuaron siendo elevadas, con 879 personas fallecidas o desaparecidas.
El drama no termina cuando una embarcación es localizada. La OIM también registra operaciones de interceptación en el Mediterráneo. Entre enero y mediados de septiembre, 17.067 personas fueron interceptadas en el mar y devueltas a Libia, según cifras de la Guardia Costera libia recopiladas por la organización internacional.
Para la OIM, la caída en las llegadas acompañada por un aumento de las muertes muestra que las cifras migratorias deben analizarse también desde la perspectiva de la seguridad de las rutas. Su directora general, Amy Pope, pidió una mayor cooperación internacional, medidas contra la trata y la explotación y la ampliación de vías seguras y regulares para la migración.
Los datos utilizados por la OIM corresponden a llegadas e incidentes verificados hasta el 15 de septiembre de 2026. La organización advierte que las estadísticas de personas fallecidas o desaparecidas en el mar son incompletas, por lo que el balance podría aumentar a medida que se conozcan nuevos casos. La información vuelve a poner en primer plano la situación de las rutas marítimas que conectan África con Europa y el riesgo que enfrentan quienes emprenden estas travesías.
Fuente: REUTERS / Stephane Mahe.














