Una operación internacional coordinada por Interpol contra los delitos ambientales terminó con 233 personas detenidas en varios países de América Latina y el Caribe.
La operación, denominada Madre Tierra VIII, se concentró en tres delitos: minería ilegal, tala clandestina y tráfico de especies silvestres. Las autoridades detectaron además unas 60.000 hectáreas de deforestación ilegal.
Durante el operativo fueron identificadas conexiones entre actividades criminales y 161 empresas y 65 personas vinculadas a redes internacionales.
En Colombia, las autoridades reportaron 16 capturas y decomisaron evidencias digitales relacionadas con las investigaciones.
Uno de los hallazgos más importantes se produjo en Costa Rica, donde fueron incautadas 4,6 toneladas de cianuro y 11 contenedores de mercurio, sustancias utilizadas en procesos de extracción ilegal de oro.
La operación también permitió rescatar o incautar más de 1.000 animales vivos, además de 165 kilos de aletas de tiburón secas destinadas presuntamente al comercio ilegal.
Interpol señaló que la investigación demuestra cómo las organizaciones criminales están combinando delitos ambientales con estructuras empresariales y mecanismos financieros para ocultar sus ganancias.
El operativo involucró a nueve países de la región y representa uno de los golpes internacionales más importantes del año contra redes dedicadas a la explotación ilegal de los recursos naturales.
Para Latinos al Día, la noticia tiene especial interés porque conecta a varios países latinoamericanos y muestra un problema que afecta directamente a la Amazonía y otros ecosistemas de la región.
Fuente: Associated Press / Interpol.

















