Por Ulysses Maldonado
Los ciclistas ignoran las peticiones de «bajarse de la bicicleta» y siguen circulando por Oxford Street, a pesar de su peatonalización.
Se ha visto a ciclistas ignorando de manera persistente la zona «exclusiva para peatones» establecida por mandato del Alcalde Sadiq Khan en Oxford Street, apenas unas horas después de que entrara en vigor la prohibición.
El tramo de un kilómetro de esta mundialmente famosa calle londinense ha quedado libre de coches y autobuses, como paso previo a su peatonalización integral.
Desde el pasado 26 de octubre de 2026, quedo totalmente prohibida la circulación de automóviles, autobuses, taxis, vehículos de transporte con conductor, bicitaxis, bicicletas eléctricas, bicicletas convencionales y patinetes eléctricos en el tramo comprendido entre Orchard Street (cerca de Selfridges) y Great Portland Street (cerca de Oxford Circus).
Transport for London, (TfL), ha confirmado que ya no se permitirá el paso de bicicletas eléctricas, bicicletas convencionales ni patinetes eléctricos por la zona; en su lugar, estos vehículos serán desviados hacia rutas alternativas en los alrededores.
Sanciones: Los ciclistas que ignoren estas restricciones se exponen a multas de hasta 160 libras (que se reducen a 80 libras si se abonan en un plazo de ocho días); no obstante, la aplicación de la norma se ha centrado inicialmente en labores informativas y en solicitar a los usuarios que se bajen de sus vehículos.
Infraestructura y geovallas -geofencing - Se han instalado barreras temporales y desplegado personal de seguridad a lo largo del recorrido. Asimismo, los operadores de bicicletas eléctricas sin base fija, como Lime, han actualizado sus aplicaciones para activar, mediante geovallas, reducciones de velocidad o el bloqueo del funcionamiento de los vehículos dentro de dicha zona.
Controversia: Muchos ciclistas y colectivos señalan que las rutas alternativas en sentido este-oeste en los alrededores son escasas o inseguras, lo que provoca un incumplimiento generalizado de la normativa mientras las autoridades trabajan en el desarrollo de una infraestructura ciclista complementaria.
Actuar, antes de que alguien resulte herido.
Ya se han incrementado las peticiones para multar a los ciclistas que incumplen las normas en Oxford Street
Los compradores reclaman una aplicación más estricta de las normas tras observarse a ciclistas circulando entre la multitud, pocos días después de la peatonalización de la zona.
Oxford Street, recientemente peatonalizada, tenía como objetivo ofrecer a los compradores más espacio para respirar.
Sin embargo, cinco días después de la puesta en marcha de la medida, los peatones siguen teniendo que estar atentos a las bicicletas eléctricas, ya que algunos ciclistas continúan infringiendo las nuevas normas y circulando por el tramo peatonalizado.
Imágenes captadas por el publico y cámaras cercanas muestran a ciclistas que siguen pedaleando por el transitado tramo de un kilómetro, a pesar de la prohibición y de las garantías ofrecidas por las empresas de bicicletas eléctricas de que, mediante geocercas, se desactivaría la asistencia al pedaleo al entrar en la zona, provocando que las bicicletas se detuvieran gradualmente.
Esta situación ha llevado a ciudadanos y asociaciones de vecinos a exigir una mayor vigilancia y medidas más estrictas, incluida la imposición de multas a quienes infrinjan las normas de forma deliberada.




















