LISBOA, Portugal. Miles de personas se congregaron el martes frente al Parlamento portugués para exigir medidas frente al encarecimiento de la vivienda, en una protesta que refleja las dificultades de miles de familias y jóvenes para acceder a un hogar asequible.
Según la agencia Associated Press, los manifestantes reclamaron soluciones ante el aumento sostenido de los precios de compra y alquiler. La movilización se produjo después de otras concentraciones en el centro de Lisboa, algunas de las cuales terminaron con intervenciones policiales.
El problema resulta especialmente visible en la capital, donde un apartamento de una habitación puede alcanzar alquileres mensuales de 1.500 euros, mientras que el salario mínimo mensual se sitúa en 920 euros antes de impuestos.
Los datos citados por AP indican que los precios de la vivienda en Portugal aumentaron un 147 % entre 2015 y 2025. Además, los alquileres subieron un 68 % desde 2020, según cifras gubernamentales.
Entre los factores que presionan el mercado figuran la demanda turística, los alojamientos de corta duración, la inversión inmobiliaria y el interés de compradores extranjeros.
El Gobierno portugués ha anunciado medidas para incentivar la construcción de viviendas y limitar determinados alquileres turísticos, además de comprometerse a construir 145.000 nuevas viviendas. Sin embargo, los efectos de estas iniciativas no serán inmediatos.
La crisis también afecta a los inmigrantes latinoamericanos que buscan establecerse en Portugal, para quienes el coste del alojamiento puede representar una parte considerable de sus ingresos y dificultar su integración laboral y familiar.
Fuente: Associated Press.














