Los venezolanos continúan ocupando un lugar destacado entre las nacionalidades que solicitan protección internacional en Europa, aunque durante la primera mitad de 2026 se registró una disminución importante frente al año anterior.
De acuerdo con la Agencia de la Unión Europea para el Asilo (EUAA), los países de la UE, además de Noruega y Suiza, recibieron alrededor de 332.000 solicitudes de protección internacional entre enero y junio de 2026, un 17 % menos que durante el mismo periodo de 2025.
Los venezolanos representaron aproximadamente 33.000 solicitudes durante esos seis meses, situándose como el segundo grupo nacional más numeroso después de los ciudadanos afganos. También disminuyeron las solicitudes presentadas por ciudadanos colombianos durante el mismo periodo.
España continúa siendo el principal destino europeo de los venezolanos que solicitan protección. La EUAA señala que alrededor del 90 % de las solicitudes venezolanas registradas durante la primera mitad de 2026 fueron presentadas en España.
Uno de los factores que ayuda a explicar esta concentración es que los ciudadanos venezolanos pueden viajar al espacio Schengen sin visa para estancias cortas. España también cuenta con una comunidad venezolana consolidada y comparte el idioma con los recién llegados.
La situación cambió además con el proceso extraordinario de regularización abierto en España para personas migrantes que ya se encontraban en el país. Según la EUAA, al cierre del proceso se habían recibido alrededor de 1,17 millones de solicitudes, muchas de ellas correspondientes a ciudadanos venezolanos.
Este mecanismo permite acceder en España a autorización de residencia y trabajo y al sistema de Seguridad Social, aunque no concede automáticamente el derecho a vivir y trabajar en otros países de la Unión Europea.
La reducción de las solicitudes de asilo no significa que haya desaparecido la necesidad de protección entre los venezolanos. La EUAA señala que las solicitudes venían descendiendo desde finales de 2025, después de alcanzar niveles elevados durante el año anterior.
El fenómeno también muestra cómo las decisiones migratorias de un país europeo pueden modificar las rutas utilizadas por los ciudadanos latinoamericanos que buscan residencia, trabajo o protección internacional dentro de Europa.
Fuente: Agencia de la Unión Europea para el Asilo (EUAA) y Comisión Europea.
















