LONDRES. — La tensión alrededor del estrecho de Ormuz volvió a sacudir este martes los mercados internacionales después de que Irán advirtiera que mantendrá cerrado el estratégico paso marítimo hasta que Estados Unidos cumpla las condiciones establecidas en un acuerdo provisional alcanzado entre ambos países.
La situación aumenta la preocupación por el suministro mundial de petróleo y gas.El estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas más importantes del planeta. Por sus aguas circula una parte significativa del petróleo que abastece los mercados internacionales, por lo que cualquier interrupción prolongada puede generar fuertes movimientos en los precios de los combustibles y aumentar la incertidumbre económica.
La situación también está siendo observada con preocupación por los operadores petroleros. Reuters informó que el mercado comenzó a comportarse como si las interrupciones en el suministro energético del Medio Oriente pudieran prolongarse, en lugar de tratarse de una alteración temporal.
La presión ya se refleja en los mercados financieros. Los precios del petróleo han avanzado mientras los inversionistas evalúan las posibilidades de una crisis más prolongada. Al mismo tiempo, los mercados de bonos y acciones han registrado movimientos importantes debido al temor de que un petróleo más caro pueda alimentar nuevamente la inflación mundial.
El impacto potencial va mucho más allá de Medio Oriente. Un incremento sostenido del precio internacional del crudo puede elevar los costos del transporte marítimo, aéreo y terrestre, además de aumentar los gastos de producción de numerosas industrias que dependen de la energía.
Para América Latina, la situación puede tener efectos diferentes dependiendo de cada país. Las naciones productoras de petróleo podrían beneficiarse de precios internacionales más elevados, mientras que los países que dependen en mayor medida de las importaciones de combustibles podrían enfrentar mayores costos.
El problema también podría repercutir sobre los hogares. Un aumento prolongado del precio de los combustibles suele trasladarse progresivamente a otros sectores de la economía, desde el transporte público y privado hasta los alimentos y determinados bienes de consumo que necesitan ser trasladados largas distancias.
La incertidumbre se produce además en un momento en que los mercados internacionales ya enfrentan presiones por las expectativas de inflación y por los cambios en los costos de financiación. Reuters señaló que los rendimientos de los bonos a largo plazo en Estados Unidos, Japón y Alemania han alcanzado niveles elevados, aumentando la preocupación entre los inversionistas.
Por ahora, la atención internacional está concentrada en las negociaciones entre Irán, Estados Unidos y otros actores de la región. Cualquier acuerdo que permita restablecer el tránsito normal por el estrecho podría reducir rápidamente parte de la presión sobre los mercados. Sin embargo, mientras continúe la incertidumbre, el petróleo, los combustibles y la economía mundial permanecerán bajo vigilancia.
Fuente: Reuters.














