Miles de viajeros en Reino Unido enfrentan nuevas dificultades para desplazarse después de una importante falla técnica en el sistema de control aéreo que provocó la cancelación de más de mil vuelos y alteró las operaciones de varios de los principales aeropuertos británicos.
El problema afectó al sistema utilizado por National Air Traffic Services (NATS), responsable de una parte fundamental de la gestión del espacio aéreo británico. Aunque la avería fue solucionada, el impacto continúa debido a la acumulación de vuelos, pasajeros, aviones y tripulaciones fuera de sus posiciones previstas.
Heathrow, Gatwick, Manchester y Stansted estuvieron entre los aeropuertos más afectados. La situación también tuvo consecuencias en otros aeropuertos europeos, incluidos algunos vuelos con origen o destino en Irlanda.
La magnitud del problema quedó reflejada en las cifras de cancelaciones. FlightRadar24 registró alrededor de 1.300 vuelos cancelados hacia y desde aeropuertos británicos durante el martes, mientras que nuevas cancelaciones y retrasos continuaron durante el miércoles.
Para los viajeros latinoamericanos que utilizan Londres como punto de conexión hacia América Latina, la situación puede representar cambios de itinerario, pérdida de conexiones y mayores tiempos de espera. Los pasajeros con vuelos internacionales deben comprobar directamente el estado de su vuelo antes de dirigirse al aeropuerto.
Las autoridades británicas descartaron que el incidente haya sido provocado por un ataque cibernético. NATS señaló que el origen estuvo relacionado con una falla técnica en el procesamiento de los planes de vuelo.
El director ejecutivo de NATS, Martin Rolfe, fue convocado por la secretaria de Transporte británica, Heidi Alexander, para explicar lo sucedido. El Gobierno exige una investigación y un informe sobre las causas y las medidas necesarias para evitar que un problema similar vuelva a paralizar parte del sistema.
Las compañías aéreas también han aumentado la presión sobre NATS. Algunas empresas han cuestionado la capacidad de respuesta del sistema y han reclamado mayores inversiones para garantizar que la infraestructura pueda resistir futuras interrupciones.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la importancia estratégica de la infraestructura aérea británica para Europa. Para millones de pasajeros, especialmente quienes utilizan Londres como puerta de entrada o salida del continente, la prioridad ahora es recuperar la normalidad y evitar que la interrupción se prolongue.
Fuente: Reuters,














