Por Juan Carlos Bejarano B.
Alemania tiene una regla no escrita desde 1945: después del Holocausto causado por los nazis, ningún partido se atrevía a mostrar abiertamente ideas de ultraderecha. Esa regla, ese muro invisible que los alemanes llaman Brandmauer, acaba de resquebrajarse.
En las elecciones del estado de Sajonia-Anhalt, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) arrasó con el 43,8% de los votos, muy por delante de la CDU conservadora (17,2%), aunque sin la mayoría absoluta para gobernar sola. Es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que un partido de extrema derecha se acerca tanto al poder en un estado alemán.
Lo de Alemania es apenas una muestra de un viraje más amplio hacia políticas xenófobas, donde el racismo empieza a aflorar sin disimulo.
No se vienen buenos tiempos para nosotros, los inmigrantes, y sobre todo para los de piel oscura, así tengamos nacionalidad o residencia. Porque vivir en un país, o en un continente, que nos rechaza, quizás no valga la pena.
Crédito foto; Radio Francia Internacional

















