El Reino Unido registra una reducción en la actividad de pequeñas embarcaciones utilizadas para cruzar irregularmente el Canal de la Mancha, mientras el Gobierno británico intensifica su cooperación con Francia para combatir a las organizaciones dedicadas al tráfico de migrantes.
Los datos más recientes publicados por el Ministerio del Interior británico muestran que durante la semana terminada el 23 de agosto fueron detectadas 250 personas llegando al Reino Unido en tres embarcaciones, mientras otras 136 personas fueron impedidas de realizar el cruce.
La información oficial también muestra que el fenómeno continúa siendo irregular. Entre el 27 y el 28 de agosto fueron detectadas otras 616 personas, distribuidas en diez embarcaciones. Las autoridades advierten que las cifras son provisionales y pueden ser revisadas posteriormente.
Londres atribuye parte de la reducción a la cooperación con Francia, país desde cuyas costas parten muchas de las embarcaciones. Un acuerdo bilateral ha permitido aumentar la presencia policial y los controles en las playas francesas.
Según el Gobierno británico, las autoridades francesas evitaron 185 intentos de cruce entre finales de abril y comienzos de agosto, lo que representó el 61 % de los eventos detectados durante ese período.
La estrategia también apunta directamente a las redes criminales que organizan los viajes. Londres informó que el número de agentes de la National Crime Agency dedicados al crimen migratorio organizado se ha incrementado considerablemente desde 2025.
Para los migrantes que llegan al Reino Unido, el escenario sigue siendo complejo: la disminución de los cruces no significa que el sistema de asilo haya dejado de recibir presión.
Las estadísticas migratorias británicas publicadas el 27 de agosto muestran además una reducción en el número de personas que reciben alojamiento y apoyo económico dentro del sistema de asilo. A finales de junio había 93.293 personas recibiendo apoyo, un 12 % menos que un año antes.
El Gobierno de Londres sostiene que las nuevas medidas buscan reducir los cruces peligrosos y desmantelar las organizaciones de tráfico. Sin embargo, el fenómeno continúa siendo uno de los asuntos migratorios más sensibles de la política británica.
Fuente: Home Office / Gobierno del Reino Unido.















