La Unión Europea entró en una nueva etapa de su política migratoria después de que el Pacto sobre Migración y Asilo comenzara oficialmente a aplicarse el pasado 12 de junio de 2026.
El nuevo sistema modifica de manera importante la forma en que los países europeos registran, procesan y distribuyen los casos de personas que llegan a sus fronteras buscando protección internacional.
Las nuevas normas establecen procedimientos comunes para identificar y registrar a las personas que llegan irregularmente a las fronteras exteriores de la Unión Europea, además de mecanismos destinados a acelerar determinados procedimientos de asilo y retorno.
Uno de los principales cambios es el establecimiento de un mecanismo permanente de solidaridad. Los países que enfrentan una mayor presión migratoria podrán recibir apoyo de otros Estados miembros mediante diferentes fórmulas previstas por el nuevo sistema.
La Comisión Europea realizó en julio una primera evaluación de la aplicación de las nuevas reglas. Bruselas señaló que varios países habían avanzado en la implementación, aunque también identificó áreas donde todavía será necesario mejorar la cooperación.
España, Chipre, Grecia e Italia se encuentran entre los países analizados debido a su posición en las principales rutas migratorias hacia Europa.
El nuevo marco también busca acelerar los procedimientos de retorno de aquellas personas que no obtengan autorización para permanecer legalmente en territorio europeo.
La Comisión Europea informó que la tasa de retorno de personas sin derecho de permanencia llegó al 28 % en 2025, aunque considera que el porcentaje continúa siendo insuficiente y pretende mejorar los mecanismos de cooperación con los países de origen.
Para los latinoamericanos, el nuevo escenario no significa que desaparezcan las vías legales para estudiar, trabajar o residir en Europa. Sin embargo, sí muestra que la Unión Europea está separando cada vez con mayor claridad los canales de migración regular de los procedimientos de asilo y de migración irregular.
Bruselas tiene previsto continuar evaluando la aplicación del nuevo sistema durante los próximos meses. La migración seguirá siendo uno de los asuntos centrales de la agenda europea, especialmente de cara a las próximas discusiones entre los Estados miembros.
Fuente: Comisión Europea, Dirección General de Migración y Asuntos de Interior.

















